EL COLEGIO DE PROFESORES:
Y UN INTENTO FRUSTRADO POR DIVIDIR
AL MAGISTERIO PERUANO
Antecedentes
Son innumerables los intentos por destruir al sindicato de maestros. Esto viene de tiempo atrás, desde los tiempos aurorales del Sindicato Único de los Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP).

Primero fueron los intentos del gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado, quien incluso creó su propio gremio, el Sindicato de Educadores de la Revolución Peruana (SERP); luego, en el gobierno aprista, se dio impulso a la Asociación Nacional de Trabajadores Apristas de la Educación (ANTAE), siguiendo ese vano intento de dividir a los maestros y su gremio.

En estos tiempos de profundización del proyecto neoliberal y cuando se desatan las mayores agresiones al magisterio y la educación, pretenden ilusamente, a través de la instalación del Colegio de Profesores, erosionar la unidad de un gremio que durante décadas ha sido defensor de la escuela pública y de los derechos magisteriales.

Huelga SUTEP
Crédito SUTEP
Las elecciones
Luego de haber transcurrido cerca de dos años de realizadas las elecciones para la primera Junta Directiva Nacional del Colegio de Profesores del Perú (CPPe), y luego de haber sido electa abrumadoramente por más de 113 mil votos, la profesora Soledad Lozano Costa, Decana Nacional del CPPe aún no es reconocida por las instancias administrativas y burocráticas del gobierno y de los funcionarios enquistados en el Ministerio de Educación (MED).

Sin embargo, pese a esas dificultades y al desconocimiento sistemático que realiza el gobierno, primero de Toledo y luego el de García, la Decana de los profesores, señala que las elecciones del 30 de abril del año 2006 sirvieron para desenmascarar la estrategia trazada por los enemigos del magisterio y del SUTEP, quienes impusieron un proceso electoral viciado desde sus orígenes y que pretendió instalar en el Decanato de la Orden a Carlos Gallardo Gómez, candidato del Movimiento Democrático Magisterial (MDM) y promocionado intensamente por la prensa gobiernista y por los funcionarios del Ministerio de Educación.

La estrategia del gobierno era destruir al gremio de maestros más representativos del país y que tenía en la candidatura de Lozano a su principal representante. El objetivo fue siempre ganar, legal o ilegalmente, con o sin el respaldo del magisterio. Para ello se llegó a utilizar la infraestructura y los recursos logísticos del MED, pues no había el menor reparo en utilizar esos mecanismos como se demostró públicamente en diversos medios de comunicación.

Lozano señala que el veredicto irrefutable de miles de profesores expresados el 30 de abril del año 2006 fue el de elegir al Frente Amplio Gremial Magisterial (FRAGMA) para dirigir la Orden profesional de los maestros, y prueba su respaldo en los más de 113 mil votos que obtuvo, lo que representa el 44, 4% de los votos válidos.

“Esta voluntad popular del magisterio no ha sido ni es aceptada por los burócratas y funcionarios del MED, quienes han paralizado todo el proceso de transferencia administrativa desde aquel año, razón por la cual existen dificultades para la atención a los maestros y el normal desarrollo de las actividades de nuestra Orden profesional” afirma además Lozano.
En el terreno judicial
Luego de las elecciones y sin haber reconocido su derrota, el gobierno promovió un reconocimiento ilegal del cargo de Decano del Colegio de Profesores para el profesor Carlos. Gallardo, quien sorprendió a algunos maestros con la publicación de una Resolución del Comité Electoral Nacional del Colegio de Profesores, entregada sólo por una de sus integrantes, Yeny de los Ángeles Gamarra Díaz, su ex presidenta.

Esta Resolución aparecida en el boletín de avisos del diario oficial El Peruano, fue parte de un comunicado pagado y que ciertamente generó alguna confusión en el magisterio nacional.
Divide y reinarás
Esta fue siempre una máxima de los gobiernos de turno para liquidar a uno de los bastiones y fuerza importante del movimiento popular como es el SUTEP. A esto no ha sido ajeno el gobierno aprista, y parte de su estrategia ha estado orientada a liberalizar o precarizar las condiciones laborales de los trabajadores de la educación imponiendo una nueva Ley de Carrera Pública Magisterial en la que prácticamente se liquida la estabilidad laboral.

La promulgación del DS 004-2006, que restringe las licencias y elimina el descuento sindical, así como el desconocimiento al derecho de huelga de los trabajadores, declarando a la educación como Servicio Público Esencial, contraviniendo las disposiciones y normas de la UNESCO respecto a que la educación no está considerada en ese rubro, van en la línea de destruir el sindicato o toda forma de asociación laboral.

En el fondo, estas disposiciones sólo han servido para ocultar la falta de interés del gobierno por el presupuesto para educación y su insensibilidad e incompetencia al dejar a los niños sin profesores para el inicio del año escolar. De la misma manera, la “evaluación censal”, una prueba realizada para los docentes, y el denominado “tercio superior”, medida que disponía que para contratos en la escuela pública, sólo iban a ser aceptados maestros que hayan obtenido la nota 14 en sus estudios de pregrado, disposiciones por demás discriminatorias y anti técnicas.

Detener la política neoliberal en educación es una de nuestras prioridades y en esa dirección orientamos nuestro accionar, a la par de hacer valer y respetar la decisión autónoma y democrática del magisterio. Esta nueva lucha por la legalidad institucional será dura, llena de obstáculos y sumamente larga; pero aquellos que tenemos el espíritu indoblegable continuaremos sin descuidar ningún espacio en nuestra defensa a la legalidad que por derecho nos corresponde. La legitimidad nos la ha dado el pueblo magisterial, de eso estamos convencidos.