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PACTO SOCIAL PARA LA RECONSTRUCCIÓN NACIONAL Y LA JUSTICIA SOCIAL[1] Por la unidad de los trabajadores de la salud y la sociedad "En la larga lucha del hombre en contra de la injusticia, la miseria, el temor, la ignorancia, la enfermedad y la inseguridad, se han promovido muchas y muy variadas soluciones, pero entre todas ellas destaca en el mundo contemporáneo la fórmula de la seguridad social, que es la expresión más cercana a la justicia social anhelada por nuestro pueblo". El sistema de seguridad social mexicano protege al 33% de la población ocupada y poco más de 50 millones de mexicanos (la mitad de la población) está integrado principalmente por dos instituciones que son: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que da cobertura a 12 millones de trabajadores de la iniciativa privada, miembros de sociedades cooperativas, ejidatarios, comuneros, y trabajadores independientes; y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, (ISSSTE). Que afilia a 2.5 millones de empleados públicos. Este sistema de seguridad social fue una conquista de los trabajadores mexicanos desde la Revolución de 1910 y se distinguió por su concepción integral de la salud y bienestar de los trabajadores y sus familias, actualmente esta plasmado como derechos constitucionales de los mexicanos con responsabilidad del Estado. I.- El despojo de los fondos de pensiones, la verdadera razón de la reforma. En México, durante 2004 se expresaron las movilizaciones sindicales más importantes de los últimos años en defensa del sistema de seguridad social. A lo largo del país se protagonizaron amplias manifestaciones que rebasaron los 500 mil participantes en defensa del Régimen de Jubilaciones y Pensiones del ISSSTE, así como del Contrato Colectivo de los trabajadores del IMSS; al mismo tiempo se realizaron multitud de eventos y discusiones para enfrentar la amenaza gubernamental que pretendía su desaparición. ¿Cuáles son los argumentos patronales y gubernamentales para tratar de imponer las reformas? Desde 1982 se planteó la necesidad de la reestructuración del IMSS, con el argumento de que el contrato colectivo de los trabajadores de la institución resultaba muy oneroso y los beneficios de los asalariados mexicanos eran altos. En 1992, se establece un seguro de retiro administrado por el sector privado, con lo que se inicia el proceso abierto de privatización de las instituciones de salud y seguridad social. La reforma a la ley del IMSS en 1995, constituyó el primer cambio estructural que transfirió la administración del ahorro laboral a organismos privados. l Las pensiones desfinancian al Estado, l el envejecimiento de la población asegurada, l los altos beneficios y las bajas aportaciones, l el costo alto de la atención médica hacia los jubilados, l la transición epidemiológica de la población. Pero no dicen nada respecto al despojo de los fondos de pensiones de los trabajadores mexicanos, pues minimizan la inexistencia de los fondos de pensiones acumulados (Reservas Actuariales), omiten hablar de la evasión patronal, de la disminución de la población asegurada y de la caída de los salarios de cotización. II.- Reingeniería de los servicios de salud y de algunas prestaciones sociales Durante el 2002, sin consultar a los trabajadores las direcciones sindicales (FSTSE Y SNTSS)[3] inician las negociaciones para reformar la Ley del ISSSTE y el Contrato Colectivo de Trabajo, lo que provoca la fractura de la FSTSE y la recomposición del movimiento democrático al interior del SNTSS. Simultáneamente los principales partidos políticos (PARTIDO ACCIÓN NACIONAL, PAN; PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL, PRI; Y EL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA, PRD) unifican su postura sobre la ampliación de los años de servicio, el aumento en la edad de jubilación y el incremento de las aportaciones por parte de los trabajadores. En ese mismo año, con la promoción del PRD la Cámara de Diputados, destinó 20 mil millones de pesos de los fondos aportados por los trabajadores al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), para utilizarlos como gasto corriente del Ejecutivo. III.-Reforma Express En 2004, después de un primero de mayo marcado por la amplia protesta en contra de las reformas estructurales y en defensa de la seguridad social y, en periodo extraordinario de un DIA, con único tema se aprueba la ingerencia del Congreso de la Unión, en el CCT del IMSS, para que administrativamente se suspendan las contrataciones y se evite el uso de los ingresos regulares del IMSS para pagar a los jubilados. En este periodo el Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS no organizó ninguna manifestación relevante, el día de la aprobación en la Cámara de Diputados no movilizó ni siguiera (a los miles) de la estructura sindical de la zona centro del país donde se concentra más del 30 % de su membresía. Consideraciones finales I.- El derecho a la seguridad social es atacado para transferir al sector privado su gestión y sus beneficios económicos. El abandono de las obligaciones del Estado se realiza trasladando las responsabilidades al individuo y soslayando los principios de solidaridad, integralidad, universalidad e igualdad. Hoy el incumplimiento de la función social del Estado muestra la incapacidad del sistema político para cumplir una obligación histórica con los trabajadores de México. Así lo muestra la exclusión de la seguridad social de casi el 70% de la población ocupada, el deterioro del cuidado de la salud, las bajas pensiones, la poca protección de los asalariados en los riesgos de trabajo y las deficientes prestaciones sociales. II.- El camino de la privatización ha recorrido diversas facetas, el primer paso ha sido el desfinanciamiento crónico derivado de las bajas aportaciones del Estado y patrones, el desvió de los fondos de la seguridad social y la corrupción patronal en la afiliación obrera. Tal es el caso de los ingresos a las instituciones de seguridad social (IMSS E ISSSTE) que el año pasado fueron menores al 3% del producto interno bruto; en el caso del IMSS la aportación del Estado representó sólo el 22%, que equivale a 35 mil millones de pesos, esto es el 16% o la sexta parte de lo que se destino al servicio de la deuda pública. El gasto por derechohabiente del IMSS al día alcanzó $9.00 (nueve pesos) para la atención de las distintas prestaciones médicas y sociales a que está obligado el IMSS. Cabe destacar que el Estado ha incumplido con el financiamiento de los servicios médicos de los jubilados derivados de la reforma a esta institución en el año de 1995 que representó el año pasado más de 18 mil millones de pesos; equivalente al 80% del gasto en medicamentos y material de trabajo. III.- Un problema central es la disminución de la afiliación de derechohabientes, producto de la precarización del empleo. Según cifras oficiales, 26 millones de mexicanos laboran sin seguridad social, sin contrato de trabajo y por supuesto sin organización sindical. IV.- El caso de las reformas al Régimen de Jubilaciones y Pensiones constituye el despojo del ahorro laboral de la clase trabajadora. La privatización de las pensiones es un retroceso histórico y representa el saqueo del siglo XX: la desaparición de los fondos sociales de dos generaciones. Inducido por los organismos financieros internacionales el Estado mexicano, en la última década ha iniciado cambios estructurales para desaparecer el sistema de protección social de los trabajadores y sus dependientes económicos. Las reformas a las jubilaciones representa el abandono de la protección social del Estado, con un explicito interés financiero, que soslaya, la cuestión social y la dimensión técnica de la seguridad social. El argumento central establecía que la reforma impulsaría el ahorro y la inversión nacional, lo que redundaría en crecimiento económico, generación de empleo y mejoramiento de la calidad de vida. El resultado es un gran enriquecimiento del capital financiero, sin ninguno de los beneficios prometidos ni para el país ni para los trabajadores. V.- ¿Dónde quedó el dinero de los fondos laborales? es la pregunta que nos hacemos todos. Los distintos directores del IMSS e ISSSTE y el gobierno en su momento, han dado diferentes versiones sobre el destino del ahorro laboral, inversión en equipamiento, construcción de hospitales y centros vacacionales, llegando a la pretensión de que la transición demográfica y epidemiológica se los comió. Estamos hablando de montos cercanos a los 70 mil millones de dls en el caso de los 2.5 millones de asegurados al ISSSTE y de más de un 150mil millones de dls para los 12 millones de asegurados del IMSS. VI.- No podemos concluir este tema sin mencionar el latrocinio de las Afores, que manejan más de 900 mil millones de pesos cobrando comisiones del 25% por las aportaciones realizadas. VII.- Es necesario tener presente los costos para la sociedad de estas reformas que tienden a desaparecer la seguridad social, en primer lugar, la exclusión de la mayoría de los trabajadores y la ampliación de las desigualdades. En segundo lugar, la cancelación de derechos y la reducción de beneficios y la precarización de las pensiones, la mercantilización afecta la calidad de los servicios médicos. En tercer término, el costo para las finanzas públicas, ya que el Estado asume la deuda de cubrir las pensiones en curso, servicios médicos y prestaciones de jubilados que en el caso del IMSS representará el 25% del PIB, mientras que en el caso del ISSSTE se plantea que superará el 15% de la economía. En contraste las inmensas ganancias irán a parar a las arcas de la banca internacional por partida doble, cobran por manejar los recursos económicos y cobran por prestar el ahorro laboral. VIII.- En materia del cuidado a la salud las desigualdades en nuestro país crecen de manera insultante. Actualmente en nuestro país el gasto en salud alcanza el 6% del PIB, donde el 60% lo consume el sector privado que beneficia entre el 10 y 15% de la población, en tanto que el 40% de los recursos se destinan a más del 80% de los mexicanos. Respecto al derecho a la salud de los mexicanos que carecen de seguridad social, basta con señalar que el presupuesto para el próximo año considera 2 pesos al día por persona, para la promoción, prevención, atención médica y rehabilitación. Mientras que los recursos destinados al desarrollo social para quienes viven en la miseria alcanzan la suma de 1.40 pesos al día. Con lo que podemos concluir que el seguro popular y los programas contra la pobreza que ha puesto en marcha el gobierno federal, son un discurso que lentamente van agitando y provocando se pierda la paciencia de los mexicanos. IX.- Hoy tenemos la posibilidad de rearticular el movimiento social democrático, superando la ilusión de las amplias alianzas con los enemigos de nuestra clase. Hoy no se trata de preparar un programa para administrar la miseria, requerimos de un programa que reconstruya la economía, restituya la legalidad y recupere la soberanía nacional. Para ello es necesaria la refundación del sindicalismo y la organización social, al mismo tiempo que se dignifique la política y restaure la militancia por el cambio social y político.
[1] Versión resumida de la ponencia que con el mismo título presentó el autor en el "Foro Continental Americano en Defensa de la Salud de los Pueblos", realizado en la Ciudad de Caracas, Venezuela, los días 21 a 23 de enero de 2006. [2] Luchador social, exdirigente de la Sección XIV del Sindicato de Salubridad y Asistencia; coordinador de SEMPO, Programa de Educación Laboral y Sindical; sempo@correo.unam.mx; www.forolaboral.com.mx [3] Federación de Sindicatos de Trabajadores al servicio del Estado. Con cerca de 2 millones de afiliados. sindicato de trabajadores del Seguro Social que agrupa a 360 mil trabajadores y 150 mil jubilados. [4] Se realizó el Dialogo Nacional donde participaron organizaciones sindicales, campesinas, populares y partidos de izquierda. Dos de los cuatro ponentes centrales son representantes del Episcopado y un exfuncionario de Carlos Salinas de Gortari. |
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