México, D.F., a 13 de octubre 2005
S. E. Gaytan Lavertù
Embajador de Canadá en México
Presente.
Su Excelencia:
Para nosotros fue una enorme sorpresa el enterarnos que en el Canadá de hoy existe la amenaza de una legislación y decisión de un juez que abiertamente vendría a contradecir estándares internacionales de carácter histórico que han sido fijados por la Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas. Los maestros de las escuelas de la Provincia de la Columbia Británica están demandando un incremento salarial que permita compensar la inflación de los últimos años, y también están solicitando que mejoren las condiciones de estudio de sus alumnos. Dada la ausencia de solución han venido manifestándose y ya han fijado una fecha para estallar la huelga. La respuesta oficial, sin embargo, ha sido sumamente dura. Los dirigentes de la Federación de Maestros de la Columbia Británica están amenazados de cárcel si deciden proceder al paro de labores. A los maestros se les ha advertido que el nuevo contrato de trabajo les será impuesto mediante una legislación y que estará en efecto durante los siguientes tres años. Todo esto, sin embargo, a pesar de que la Organización Mundial del Trabajo refiriéndose a la Columbia Británica en el pasado ha dictaminado de manera expresa que el imponer contratos de trabajo a través de una legislación significa un incumplimiento de las obligaciones internacionales de Canadá.
México es un país que apenas puede estar orgulloso del trato que ha dado a sus maestros y a sus derechos a sindicatos independientes y democráticos, salarios decentes y negociación bilateral efectiva. Por eso sabemos muy bien que la educación es lo primero que se desmorona cuando los derechos de los maestros no son tomados en consideración. Canadá es un país que guarda la imagen de un santuario de derechos humanos, el nuevo hogar de muchos latinoamericanos que tuvieron que huir de la represión. También es recordado como un país que firmemente se opuso a participar en la invasión a Iraq y como una nación cuya prosperidad se basa en un profundo respeto a sus trabajadores y sus organizaciones. Por todo esto, Canadá es visto con gran simpatía en muchos lugares y escuelas de México, y por las mismas razones nos resulta incomprensible lo que hoy ocurre en la Columbia Británica. Hasta nos preocupa que pueda contribuir a fijar nuevos estándares en el trato laboral a maestros y académicos en la región norteamericana.
Respetuosamente le solicitamos que lleve nuestras preocupaciones a su Gobierno. Consideramos que es necesario y extremadamente urgente que se tome una posición firme para preservar los acuerdos internacionales que ha firmado en nombre de Canadá y sus provincias. También consideramos urgente que el Gobierno use todos los medios legales y políticos a su disposición, a fin de crear las condiciones para una pronta solución en la provincia de Columbia Británica. Las mujeres y los hombres que han tomado la docencia como una profesión y como un compromiso de por vida ciertamente no merecen menos.
La Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública Sección Mexicana espera que el Gobierno Federal de Canadá muestre la indispensable sensibilidad ante esta situación.
Respetuosamente
Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Sección Mexicana
Por la Coordinación:
María de la Luz Arriaga, Hugo Aboites, Felicidad Torrecillas, Fernando Lorenzo, Antonio García, Alejandro Zúñiga
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